Inicio Guia Compra / Venta BarcoComprar un barco semirigida: qué tejido elegir, PVC? Hypalon?

semirigida: qué tejido elegir, PVC? Hypalon?

por Aurélie Renier

Un debate controvertido donde los haya en los foros especializados es el de los tejidos que componen nuestras lanchas neumáticas. Si embargo, no solo es un tema de materiales, sino también de diferentes modos de construcción. ¡Hagamos una comparativa!

A la hora de escoger una embarcación semirrígida de ocasión o neumática, el futuro propietario se enfrenta al dilema de elegir el material de que estarán hechas las cámaras hinchables. ¿PVC? ¿Hypalon? Se trata de dos materiales respecto a los cuales recibirá recomendaciones tan fundamentadas e imparciales como si la pregunta fuese: ¿queso o postre? ¿quilla u orza? ¿Mac o PC? Por tanto, al igual que para las anteriores preguntas, la cuestión es lograr unos resultados similares a través de diferentes medios.

Cada uno de estos 2 tejidos posee sus propias cualidades, y la elección dependerá del uso que se vaya a hacer de la embarcación.

Un caucho sintético

El Hypalon, una marca comercial de DuPont, es un elastómero sintético con unas cualidades muy superiores a las del caucho natural. Sus principales características son una excelente resistencia a las tensiones térmicas, y una reducida sensibilidad a los UV y a los hidrocarburos. Además, sus cualidades mecánicas le confieren una gran robustez asociada a la flexibilidad del caucho.

Este material se pega en frío. Se trata de un proceso de construcción difícil de industrializar, ya que requiere una ingente mano de obra para su montaje. Por esta razón, es un material que se destina más bien a las pequeñas series. Un tejido pesado y robusto, bien adaptado a las embarcaciones de apoyo que permanecen a flote durante todo el año, y que es capaz de soportar una cierta rusticidad. El precio de la materia prima sumado al tiempo de mano de obra necesario, hace que las embarcaciones realizadas con Hypalon resulten bastante más caras que las de PVC.

Pequeña o gran serie

El PVC, o policloruro de vinilo, es un termoplástico que tiene la ventaja de permitir la construir embarcaciones a escala industrial. De hecho, el proceso de corte de las piezas en el montaje se realiza mediante un encolado de alta frecuencia. De este modo, se facilita la comercialización en grandes series y se pueden ofrecer embarcaciones a unos precios mucho más asequibles que los de las embarcaciones fabricadas con Hypalon.

Con el PVC se logran unas embarcaciones ligeras pero relativamente sensibles al sobrehinchado en caso de exposición a altas temperaturas. Se fabrican excelentes embarcaciones de PVC, pero este material se utiliza fundamentalmente para las embarcaciones de recreo a las que se les aportan unos cuidados mínimos. Este material resulta ideal para una embarcación que pasa el invierno en un cobertizo. También es perfecto para un apéndice almacenado en un cofre. Siempre y cuando se le dedique un mínimo de atención y de mantenimiento, una embarcación de PVC durará tanto como una de Hypalon.

El mantenimiento sin presiones

Independientemente del material en que esté realizada una lancha neumática, la presión de hinchado resulta fundamental. De hecho, es un valor medio que varía en función de la temperatura exterior. Como comentamos anteriormente, el PVC es más sensible al sobrehinchado, y por eso no está de más utilizar un manómetro bien calibrado para controlar la presión. Si no se dispone de este aparato (y con la costumbre), se aprende a comprobar la presión presionando con el puño la parte trasera de la cámara hinchable. Éste debe hundirse apenas, de lo contrario, habrá que ajustar la presión.

Si la embarcación no está suficientemente hinchada, perderá maniobrabilidad y aumentará su consumo. Si está excesivamente hinchada los ensamblajes se desgastarán irremediablemente. No olvide lavar regularmente su embarcación con agua para eliminar la sal. La hibernación deberá realizarse preferiblemente en un lugar en el que la embarcación esté protegida de la luz y del mal tiempo. Lo ideal es que la embarcación se hinche poco, lo suficiente para que conserve su forma.

Parche y parche de cámara

Una lancha neumática resulta relativamente fácil de reparar y un navegante de recreo que sea cuidadoso puede realizarla él mismo. No obstante, cada material requiere un kit de reparación y sobre todo una cola específica. Para lograr un resultado aceptable, olvídese del kit de reparación que viene incluido con la embarcación, ya que probablemente los productos que contiene estén caducados.

Para realizar la reparación, escoja un día en el que haga buen tiempo y trabaje en posición horizontal, al abrigo del sol y del viento. Tras haber recortado una pieza que cubra al menos 10 veces la reparación, desengrase cuidadosamente las superficies que vaya a ensamblar antes de aplicar una fina capa de cola en la embarcación y en la pieza. Una vez que la cola ya no se adhiera al dedo, vuelva a aplicar una capa. Lo más importante, inmediatamente después de realizar el ensamblaje, es presionar con fuerza ambas superficies entre sí. En caso de que no disponga de cinta adhesiva, se puede martillear la reparación con un mazo de goma.

En resumen, las embarcaciones fabricadas con Hypalon son más pesadas, más caras, pero también más resistentes a los UV, a los hidrocarburos y a las altas temperaturas. Al ser más rústicas, requieren menos cuidados para durar. Deberá optarse por este material para una embarcación que permanezca a flote o que esté expuesta durante todo el año al sol y al mal tiempo. El PVC resultará ideal y realmente más barato para un uso menos “rudo” o más ocasional, como un apéndice o una embarcación guardada al abrigo en la temporada de mal tiempo.

Artículo redactado por Olivier Chauvin.

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