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Alquilar una embarcación para una luna de miel

por Aurélie Renier

En los meses siguientes a la boda, se supone que los novios viven unos días de plena felicidad cuyo apogeo se alcanza con la famosa luna de miel. Y para que este viaje esté a la altura de sus expectativas, ¿por qué no optar por un crucero en pareja? La luna de miel es una ocasión única para largar velas juntos después de la boda. Leve anclas, desconecte y láncese a descubrir pequeños paraísos en la tierra y el mar… ¡la felicidad está asegurada!

Una luna de miel en el mar en la que podrán compartir múltiples actividades.

Alquilar una embarcación para una luna de miel implica un gran número de actividades únicas para compartir en pareja. Relax y farniente o aventura y sensaciones fuertes, ¡todo es posible! Podrá zambullirse en unas magníficas bahías y observar los fondos marinos practicando esnórquel, bañarse en lugares insólitos o pescar durante el día y cocinar el pescado al caer la noche para disfrutar de una comida sin igual. Improvise una escala en una playa desierta para contemplar la puesta de sol, y luego ver como aparecen las estrellas y la vía láctea, lejos de cualquier contaminación luminosa. Quizás haya soñado con esos momentos… ¡y ahora, vivirlos solo depende de usted!
Durante sus excursiones por tierra firme, sea cual sea el destino, podrá realizar disfrutar de unas maravillosas sesiones de trekking y de visitas culturales. También podrá aprovechar para descubrir la gastronomía local, o irse a bailar con su media naranja a un bar de playa. ¡Qué importan los tópicos éstos le hacen feliz!

Aquí tiene algunas ideas de destino para disfrutar de un crucero en pareja

Un crucero por el Mediterráneo…

Si quiere disfrutar de su luna de miel en primavera o en otoño, existen numerosos destinos ideales en el Mediterráneo: las temperaturas serán muy agradables (a salvo del asfixiante calor estival) y los visitantes menos numerosos.

Entre los lugares privilegiados para alquilar una embarcación para un viaje de novios se encuentran las encantadoras Cícladas. Tanto si optan por la espléndida Santorini y sus impresionantes panorámicas, como por la pintoresca Milos con sus particulares acantilados o incluso por Delos con sus numerosos lugares antiguos, no quedarán decepcionados. Otra idílica opción mediterránea es un crucero por las Baleares. Una espectacular puesta de sol en Formentera, un día echando anclas en la apacible Cala Pi, una excursión a la famosa Palma de Mallorca y por último unos días mágicos en Menorca serán algunos de los momentos especiales que vivirán si optan por una luna de miel en las Baleares.

Las costas francesas

También podrán explorar las costas francesas en época de buen tiempo: si desean permanecer en el Mediterráneo, pueden optar por la Costa Azul entre la jet-set y pintorescas calas, o incluso por Córcega, con sus numerosos y paradisíacos lugares para echar el ancla. Si buscan un ambiente más fresco en pleno mes de agosto, más vale poner rumbo a las costas bretonas, ¿y por qué no animarse a explorar Belle-Île, el archipiélago de las Glénan o la Isla de Houat?

Para disfrutar de un invierno exótico

¿Quieren zarpar en plena época invernal? Pues pongan rumbo hacia destinos del otro lado del Atlántico como las Islas Vírgenes, las Bahamas, la Guadalupe o incluso las Granadinas, que son algunos de los lugares realmente espléndidos para hacer un crucero. Nunca verán unas aguas más azules ni una vegetación más exuberante que en estas islas del Caribe… salvo en el Océano Índico, con las magníficas Maldivas o incluso las utópicas Seychelles, si desean viajar entre octubre y abril. ¡Y como ya se habrán imaginado, lo más duro será elegir!

Para disfrutar de un viaje de novios “fuera de temporada” infórmense bien de las condiciones meteorológicas: ¡evitar el monzón o la temporada de ciclones puede ser más que prudente!

Consejos prácticos y paquetes

Una vez que hayan escogido su destino, tendrán que decidirse por un paquete de alquiler: con una tripulación para disfrutar a tope de su estancia, o solos a bordo para disfrutar de una mayor intimidad (siempre y cuando sepan navegar).
Si nunca se han hecho a la mar, lo más prudente puede ser hacer un crucero de prueba (de unas horas o de una jornada) un poco antes de su luna de miel. Así podrán irse marinando y familiarizando con esta manera única de viajar. ¡Considérenlo como un aperitivo del día D!
Y si sueñan con realizar su viaje de novios en un barco pero el océano y el mar no son lo suyo, plantéense las múltiples vías navegables existentes. ¡Seguro que la perspectiva de recorrer el itinerario de Lyon a Sète a bordo de una encantadora gabarra les encantará!

Para buscar otras rutas, consulten el mapa fluvial de vías navegables de Francia y de Europa en la página web de la VNF.